lunes, 16 de diciembre de 2013

La obra fotográfica de don Jesús Jaimerena se expondrá en Irurita

Equipos de Elizondo-Elbete e Irurita, muchas caras conocidas.

IRURITA. La gran labor y la valiosa y polifacética actividad como promotor cultural que desarrolló en su estancia en la localidad el sacerdote don Jesús Jaimerena Salaburu se verá reconocida, de forma justa y merecida como pocas, en una exposición que se instalará el próximo fin de semana en Irurita. La muestra recoge una de las múltiples facetas de don Jesús, la de fotógrafo aficionado, y enseña numerosos aspectos folklóricos, de deportes populares y en general del tránsito social y vital de esta localidad de Baztan.

Don Jesús Jaimerena, natural de Irurita donde nació el 16 de noviembre de 1929, cuenta por tanto con 84 años y es contemporáneo de los dos únicos sacerdotes baztandarras que ofician su ministerio en el valle, Juan Felipe Franchez en Azpilkueta y Josetxo Mendioroz en Lekaroz y Gartzain. Se ordenó en 1953, se cumplen 60 años, y además de su actividad pastoral entre sus convecinos fue capellán en el convento de la Sagrada Familia de Oharriz, en Lekaroz y muy cerca de Irurita, hasta que fue trasladado a la parroquia de Lekunberri donde reside en la actualidad y desde donde también sirvió a otras localidades cercanas.

Uno de los más fervorosos defensores de las antiguas modalidades de la pelota vasca, promovió decenas de campeonatos y desafíos de guante, rebote y yoko-garbi, y contribuyó de esta forma a abrirse al profesionalismo en el remonte a numerosos jóvenes de Irurita. Asimismo, ayudó a conservar el folklore autóctono y dio una intensa vida al centro parroquial donde se formó un grupo de teatro y cimentó una afición que perduran con gran vitalidad.

Don Jesús, como era (y es) conocido por todos en su localidad natal y en todo el Valle de Baztan, era un hombre con inquietudes y un adelantado a su tiempo en la relación con sus feligreses y en la vida social y doméstica de Irurita, De esta forma, impulsó la primera emisora de radio que funcionó en Baztan, a la que se conocía como Radio Irurita, que informaba de cuantas novedades se registraban en el valle y emitía los oficios religiosos. A pesar de la inocente actividad de la emisora, que gozaba con decenas de oyentes, pronto se vio que no gozaba de las simpatías de la "autoridad competente" y fue silenciada. Meritorio fotógrafo captó decenas de imágenes que se expondrán en la casa-torre Jauregia, del 20 al 22 en lo que es un precioso regalo de Navidad.

martes, 10 de diciembre de 2013

Lusarreta, una atractivo lugar en el Valle de Arce-Artzibar

Hórreo y, al fondo la iglesia.

LUSARRETA (Merindad de Sangüesa; y a 47 km al NE de Pamplona) es uno de esos pueblos que tienen el don de transportarte con su belleza y misterio a las entrañas de nuestro viejo Reyno. El propio significado de su nombre, Tierra(s) Vieja(s), de las voces euskaldunes lur, tierra, za(h)ar, vieja y -eta, sufijo que indica lugar, hace pensar que nos encontramos con algo más profundo que las raíces de nuestra historia; descubrimos la propia tierra en donde enraíza y prende la mismísima esencia de Navarra. Pasear por la pequeña llanada o altozano donde se asienta su caserío, otrora numeroso, hogaño con dos antiguas hermosuras perfectamente acicaladas, es un delicioso alimento para los sentidos. Si se quiere respirar y atracarse de la auténtica esencia vasconavarra... Lusarreta y su entorno es una pintiparada opción. Aún así los sentimientos, este lugar y otros de este valle, que hacen de nexo natural entre el prepirineo y los propios Pirineos, sufren la despoblación y, en notable medida, el abandono de las instituciones. Los esfuerzos particulares y del ayuntamiento son los que más aportan al mantenimiento de la vida, del espíritu y de los cimientos principales del valle.

Lusarreta, situado a una altitud de 835 m, es un norteño y antiguo lugar con señorío realengo y concejo del Valle de Arce con una extensión de algo más de 4 km2, regados por el barranco Meatzerrekalde, que se entrega un km más abajo al eje del valle, el río Urrobi. Sobre su clima Madoz aseveró que "es frío, propenso a inflamaciones y catarrales".

Sus primeras noticias se remontan al siglo XII. Desde 1990 se extingue como concejo y pasa a ser lugar. A finales del XIX perdió ante Bizkarreta-Viscarret y Mezkiritz ser la ruta principal para ir desde Erro hasta Auritz-Burguete y Orreaga-Roncesvalles. Consta que el camino por Esnotz-collado de San Paul-Lusarreta siguió utilizándose, pero cada vez menos. Hoy, esta ruta, tan tranquila como fascinante, la siguen tomando algunos erroibartarras en su romería a Orreaga-Roncesvalles.

Lusarreta tuvo alrededor de 50 habitantes durante un siglo, de 1850 a 1950. Desde entonces, se fue despoblando. En la actualidad están empadronadas ocho personas. El sector único y primario está reducido a la cría de una punta de yeguas y el autoabastecimiento con huertas, patatas y algún frutal.

Todo lo relacionado con Lusarreta y Artzibar está perfectamente estudiado y documentado por José Etxegoien. Este apasionado colega geógrafo e historiador y magnífico fotógrafo de Garralda es el alma mater de la espléndida página que el Ayuntamiento del valle tiene en Internet (valledearce.com o artzibar.com) y donde se puede estudiar su naturaleza, fauna, historia , costumbres y sus rutas por el puerto de San Paúl y Bordegaina, por sus antiguas canteras de cobre y hierro, por sus cuevas, como la de Lezestali y otras muchas por explorar.

HÓRREO Y SAN ESTEBAN Por su belleza y valor patrimonial destaca en Lusarreta el hórreo de la casa Gardorena. Fue descubierto por el etnógrafo Fermín Leizaola en 1973; estaba en mal estado y su estructura, distorsionada. Fue declarado bien de interés cultural en 1993. Hoy, después la profunda restauración de Príncipe de Viana a mediados de la pasada década, se puede disfrutar de él, exento, lucido de piedra, traza y techumbre, y esplendoroso en su conjunto. Su cuadratura es de 5 por 5 m, con ocho arcos, dos por lado, que tienen una altura de 2,40 m. Su preceptivo tornarratas es corrido por los 20 m. de su perímetro. Su datación no es clara, pero es medieval. Su portalada, del siglo XVI, acoge un arco decorado con bolas y rematado con una cruz y estrellas de seis puntas.

La iglesia de San Esteban se encuentra cerrada, aunque conserva mobiliario, imaginería, campanas y enseres que todavía luchan con añejo romanticismo contra la crueldad de la despoblación y el paso del tiempo. Se le supone del año 1200. Está establecida en nave irregular de tres tramos desiguales y cabecera recta. Contiene dos capillas laterales que proporcionan a la planta forma de cruz. La cubierta es de bóveda de cañón y está reforzada con arcos fajones. Una de las capillas es del siglo XVI y la sacristía, situada detrás de la cabecera, es del XVII. El pequeño coro es de madera y se apoya en una enorme viga; otras vigas pequeñas están ornamentadas con coloreadas cabezas humanas y de animales. El retablo del presbiterio es de estilo rococó (siglo XVIII) y está pintado imitando al mármol. Mantiene una pila bautismal de piedra de su primera época; junto a ésta cuelga un expresivo Cristo de siglo XVII. Las tallas son las de Santa Bárbara, San Antón y San Fco. Javier. En la sacristía hay una cajonera de frente dorado y un singular copón de madera.

SU CASERÍO En perfecto estado se encuentra Casa Gardorena, propietaria del hórreo, en la que habita Asun Espinal; y Casa Garaiko, de los hermanos Luis y José Dufur, ambas se chulean canas, esbeltas y con rúbrica azul rey en sus lienzos más vistosos. Hubo hasta 6 casas habitadas en épocas no muy lejanas: O. Ibarra da cuenta de ellas en 2002 con sus distintos nombres desde el s. XVII: Abadía y Casa Abazial; Garaycoa, Garaicoa y la actual Garaiko; Luxearena y Luzea; Gardurena, Casa Garde y la actual Gardorena; Mutilarena; y Loperena.