viernes, 16 de marzo de 2012

Zugarramurdi ofrece una jornada de agradecimiento al sector del hospedaje

Las brujas, atractivo turístico de Zugarramurdi.

ZUGARRAMURDI. Una veintena de propietarios de casas rurales, campings y hoteles de Zugarramurdi, Urdazubi, Baztan, Sunbilla, Oitz, Etxalar y Villava participaron en la primera Jornada de agradecimiento que Zugarramurdiko Garapena, la empresa que gestiona el Museo y la Cueva de las Brujas, les ofreció para corresponderles por el esfuerzo realizado por promover el turismo en la comarca y, concretamente en el Pueblo de las brujas.

A lo largo del año pasado, entre el Museo, la Cueva y las visitas especiales se recogieron más de 3.600 bonos procedentes de la campaña Navarra te recibe gratis promovida por el Departamento de Turismo. La diferencia con respecto a las anteriores ediciones es que la campaña de 2011 incluía el nombre del establecimiento emisor del bono, dato que Zugarramurdiko Garapena ha contado para elaborar una relación de clientes enviados. Llama la atención que el 47% de los bonos recibidos en 2011 fueron facilitados en los 25 alojamientos invitados a participar en este día de reconocimiento.

Visita guiada y comida La jornada se inició con una recepción en el auditorio del Museo de las Brujas por Lázaro Dainciart, el alcalde de Zugarramudi, y a continuación los asistentes disfrutaron de una visita especial por el pueblo que fue guiada por una sorgina (bruja), que es una de las actividades que se ofrecen en temporada alta, quizás no muy conocida por el público. Como hoy por hoy y cada vez más el turismo es emoción, desde Zugarramurdi se plantean iniciativas desde este punto de vista vivencial.

De esta manera, los alojamientos participantes vivieron en primera persona las experiencias de la mismísima Graxiana de Barrenetxea, la supuesta reina del akelarre zugarramurdiarra, o interpretaron al inquisidor Del Valle Alvarado, una experiencia que en otras ocasiones han recomendado a sus clientes o lo harán en un futuro. En opinión de Javier Iparragirre, dueño de la casa rural Peruarnea de Etxalar, manifestó que "es muy diferente oír hablar de algo a que te cuenten la historia, conocerla y vivirla" y aseguró que dado lo satisfactorio de la experiencia seguirán recomendando la visita a sus clientes.

viernes, 24 de febrero de 2012

Ilesuk y Arrabi

La Pottoka (Equus caballus) es una variedad de caballo vasco, descendiente directo del Equus prehistórico. Podríamos decir que es un fósil viviente. Aun se cría a ambos lados de los pirineos. Animal dotado al extremo para las tareas del campo, por su docilidad y fortaleza. De baja estatura, su pelaje negro es casi garantía de pureza. Su contextura robusta tiene gran belleza. Desde la antigüedad ayudó en sus tareas a los gizonak, pero su domesticación fue trabajo de las emakuneak. 


Pottoka en Gorramendi, Baztan de fondo.

Existe en Iparralde, una leyenda que cuenta los tiempos en que recién comenzaba la sociedad humana, y Mari zurcaba los cielos en su carroza de fuego, tirada por dos pottokas alados: Ilesuk y Arrabí. Los hombres pidieron a Mari que les diese alguna ayuda para desplazarse por la tierra. La Madre les obsequió la descendencia de Ilesuk y Arrabi que no tenían alas. Se llamaban Marruk y Learri, pero eran indomables. Marruk , el macho, tenía un cuerno de marfil en su frente. No permitía que nadie se acercase. Learri corría tan rápida que era inalcanzable.

Luego de muchos intentos, los gizonak vieron que sería imposible domesticar tan salvaje animal, y se presentaron a Mari, pidiendo alguna sugerencia para hacerlo. Mari sonrió y dijo: “Gizonak de mi tierra, sois fuertes y testarudos, pero para domar a Marruk se necesita mas que fuerza y valor, solo se acercará a alguien sin mancha, quien posea un corazón tan puro y un amor tan grande a la naturaleza, que podrá no solo montarle sino también ordenarle cualquier tarea y Marruk obedecerá.” Por semanas, uno a uno los hombres fueron intentando acercarse al animal, pero era imposible.
 

Una tarde, estaba una neska bebiendo agua de una fuente, y Marruk se acercó a ella y se dejó acariciar. La niña montó al pottoka y con él regresó al caserío, seguidos de Learri. Su madre, rápidamente acondicionó un lugar, donde las pottokas se dejaron encerrar tranquilamente. A la mañana siguiente, el cuerno de Marruk estaba caído en la entrada del lugar. Y junto a él, dos nuevos caballos mansos listos para el trabajo. La niña que había domado al animal, ofreció el cuerno a Mari, quien le aseguró que siempre habría pottokas en Euskal Herria para ayudar a los hombres. Que la enseñanza de este regalo de la Madre Tierra debía ser asimilada por todos los vascos: Nada es imposible para un vasco… Aunque a veces tenga que dejar la fuerza de lado y recurrir a la dulzura de una niña…

jueves, 23 de febrero de 2012

Dos reyes de Navarra para Elizondo

LA COMPARSA DE GIGANTES QUIERE INCORPORAR A ENRIQUE II Y MARGARITA DE ORLEANS

Elizondoko Konpartsa, frente a la casa consistorial de Baztan.

Los miembros de la comparsa de gigantes y cabezudos Elizondoko Konpartsa se han propuesto incorporar a dos nuevos personajes, que representarán a Enrique II y Margarita de Orleans o Angulema, los reyes de Navarra entre 1530 y 1555, de acuerdo con el deseo expresado por los vecinos en una reciente consulta.

ELIZONDO. La comparsa ha iniciado una campaña popular para recaudar fondos, los 6.000 euros que necesita para llegar a los 9.000 que cuesta fabricar los dos gigantes y para lo que ya cuenta con los 3.000 euros que aportarán el alcalde jurado y kargodunak, los miembros de la Justicia de Elizondo. 

Las cabezas, cuerpo y brazos de las dos nuevas figuras se fabricarán en San Sebastián por una empresa especializada, y los caballetes de la infraestructura y la vestimenta se harán en Baztan, y el deseo de la comparsa es poder tenerlos disponibles para las vísperas de las fiestas patronales de Santiago Apóstol, para el 24 de julio. Los dos personajes fueron mayoritariamente elegidos (recibieron el 90% de los votos) en una consulta en la que participaron unos 400 vecinos.

La comparsa, los voluntarios que llevan los gigantes, son Enrique Petrirena, Ernesto Zudaire, Ander Loiarte, Juan del Castillo, Borja Nagore, Agustín Sansiñena, Alberto Goñi, Andrés Elizainzin, Juan Antonio Aguerrea, José Luis Urra, Ángel Mendiburu, Víctor Manuel del Campo, Mikel Sarobe, Iñigo Moreno, Gustavo Muñoz, Jesús Serrano, Julen Fagoaga y Ander Irujo, un buen grupo que contrasta con los pocos que eran hace unos años, cuando resultaba difícil encontrar gente dispuesta a sacarlos. El caso es que cuando parecía que la comparsa iba a desaparecer, encontró a estos buenos vecinos que se empeñaron en la labor y son uno de los mejores atractivos de las fiestas y de otras ocasiones en las que salen.

La comparsa comenta que creen "necesario impulsar una actividad que tantas horas divierte a nuestros pequeños y que de alguna forma acerca las fiestas a todos los rincones del pueblo", y es así como decidieron aumentar el número de los gigantes (erraldoiak, en euskera) y se llevó a cabo la consulta. Entre otras acciones han abierto cuentas donde se pueden hacer aportaciones en Caja Navarra, en Caja Rural de Navarra y en La Caixa; se pueden hacer donativos en mano a los miembros del grupo y también van a poner cajas en distintos establecimientos.

"Somos conscientes de que la situación económica es delicada y que año tras año hay cantidad de peticiones de ayuda a clubes deportivos, culturales y otras actividades, pero se trata de una solicitud excepcional que nunca antes se había hecho y que no será necesaria en el futuro", señalan. La comparsa es una asociación absolutamente independiente y con sus propias iniciativas y actividad, y la colaboración del pueblo financiará sus necesidades. Y por descontado, agradecen la ayuda de antemano.

viernes, 10 de febrero de 2012

El centro residencial de Elizondo-Baztan acoge a 'Lagun' con entusiasmo

LA RESIDENCIA APLICA LA TERAPIA CON ANIMALES COMO ESTIMULO Y RECREO PARA LOS MAYORES

Los residentes de Elizondo-Baztan posan con el perro 'Lagun'.

ELIZONDO. La residencia Francisco Joaquín Iriarte de Elizondo-Baztan, que gestiona la empresa Innovación y Desarrollo Asistencial (IDEA), ha iniciado un programa de terapia asistida con animales como apoyo a las terapias convencionales, con el objetivo principal de estimular a los residentes en la mejora y mantenimiento de sus capacidades físicas, cognitivas y sociales. Por ahora, el programa trata del cuidado de varios canarios y de la compañía de un estupendo ejemplar de cachorro de raza Labrador y de 5 meses de edad que responde al nombre de Lagun.

La empresa, desde que se hizo cargo de la gestión del centro, ha ido introduciendo de forma progresiva terapias de distintas formas y ahora aborda esta nueva aplicación de interacción con animales de compañía que expertos en diferentes disciplinas consideran beneficiosa en colectivos de ancianos, niños e incluso en centros penitenciarios. Los residentes se ocupan de la higiene y alimentación de Lagun (compañero, amigo) y de los canarios, cuyos cantos llaman la atención en particular en días soleados y de mucha luz natural, y pasean con Lagun por los jardines y lugares cercanos, y de hecho han sido acogidos con cariño y verdadero entusiasmo.

Estas prácticas han demostrado tener efectos positivos que ya han advertido los cuidadores de la residencia, ya que la presencia de animales y su cuidado por las personas mayores mejoran el estado de ánimo, incrementan las relaciones sociales, reducen la presión arterial, ayudan a combatir la soledad y devuelven el sentimiento de confianza y estima. El centro Francisco Joaquín de Iriarte de Elizondo-Baztan atiende a 145 personas, con 75 empleados y las Hermanas de la Caridad que prestan servicio prácticamente desde la fundación.

martes, 31 de enero de 2012

Las 'polunpak' retumban en Ituren

Más de medio centenar de joaldunak, 22 de Ituren y 14 de su barrio de Aurtiz, y 18 de Zubieta, salieron entre la niebla a recorrer, como han hecho durante siglos, los viejos y angostos caminos de herradura para despertar a la primavera, ahuyentar a los malos espíritus y pedir protección para sus prados y cosechas. Y como premio, casualmente, al reunirse iturendarras y zubietarras en la muga de las dos villas, el sol del invierno, de temperatura débil pero luminoso y cegador, disipó los últimos laños (nieblas) y se sumó a la fiesta.


La jornada, de par de mañana, se inicia en Herriko Etxea de las dos villas, en Ituren en el sabai o ganbara (desván) donde anudan los dos tremendos polunpak (cencerros de gran tamaño de hasta once litros de capacidad) a la altura de los riñones ("¡tira, tira, segi!", que hay que verlo para creerlo) como conviene, bien sujetas, fijas para que no se deslicen y causen heridas. Los pantalones son los clásicos de mahón o azul de Bergara (así se decía antes), gruesos calcetines blancos de lana y el espaldero de piel de oveja. Todo lo culmina el ttuntturro, el gorro cónico que siempre (según) debe llevar 30 cintas de colores y arriba del todo, unas plumas de gallo. ¡Ah, y no falta el isopua (hisopo) que se empuña y agita contra los enemigos de la naturaleza.

Unos y otros, los tres grupos de Ituren, Aurtiz y Zubieta se lo toman con filosofía, ellos no tienen prisa y hacen lo que no está escrito pero se cumple a rajatabla, y si los espectadores (los de casa con tranquilidad, conocedores de la liturgia) llegados a decenas se impacientan, se siente pero es su problema. Del asunto, en Ituren, se ocupa Lázaro (Laxarito) Erregerena, de la casa Harriberria, que impone la seriedad y rigor que exige el rito y la tradición como si el guardián entre el centeno fuera.

Hay cosas que llaman la atención y que a veces pasan desapercibidas, como el agurra (saludo) que alzando la palma de la mano se dedican joaldunak de Ituren y Aurtiz al unirse a los de Zubieta, el fenomenal apetito que gastan otros y unos (croquetas a montón en Altxunea, lo mismo media docena o más de huevos duros por ttuntturro y salda (caldo) en Aurtiz, que probablemente necesitan para compensar el desgaste de la sudada.

Al final, la entrada en la Herriko Plaza de Ituren apoteósica, impresionante como siempre. Los vecinos de las dos villas a orillas del Ezkurra y a la sombra del imponente Mendaur llevan generación tras generación, cumpliendo fielmente el rito.

lunes, 30 de enero de 2012

El Baztan rugby taldea logra una importante victoria en Gernika

En una jornada lluviosa y con un campo muy embarrado el Interesport Irabia BRT, consiguió una costosa y valiosísima victoria ante el Bizkaia Gernika Rugby Taldea, imponiéndose por 14-24.
 
El partido se presentaba sobre el papel más fácil para el equipo de Elizondo, pero está visto que en esta categoría no hay que menospreciar a ningún rival y mucho menos salir al campo a especular y pensando que la victoria está lograda antes del pitido inicial.
 
Con esta consideración previa el choque no podría haber comenzado de otra manera: salida furibunda del conjunto local y desconcierto descomunal de los baztandarras que deambulaban como almas en pena por el fango de Urbieta. El resultado de esta ecuación fue de 14 para los vizcaínos (con dos ensayos transformados) y nada para los navarros. Así se llegó al descanso. 
 
 
En la reanudación, el repaso de Iñaki Bengoetxea surtió efecto, el Baztán se desperezó de la siesta y comenzó a funcionar.
 
El campo, cada vez más embarrado, propició que el juego de delantera tomara protagonismo. De este modo, aprovechando la fuerza y la superioridad del equipo visitante en meles y mouls, los azules fueron avanzando metros, logrando ensayos y anotando puntos a su marcador.
 
La remontada se consumó a escasos cinco minutos para el final, momento en que el Interesport Irabia BRT se puso por delante en el luminoso por primera vez. En ese escaso margen todavía tuvo tiempo para hacer un nuevo ensayo, dejando el marcador en el definitivo 14-24, con bonus ofensivo incluido para el equipo baztanés.
 
 

sábado, 28 de enero de 2012

¿Baztan es la cuna de los europeos?

Un estudio de la UPV/EHU refleja que familias del valle navarro podrían habitar en ese lugar desde hace 15.000 años.
  
El frío se apoderó de Europa hace unos 20.000 años y la glaciación cubrió gran parte del continente de un manto de hielo. Los pastos disminuyeron y los animales buscaron regiones menos frías para pastar y sobrevivir.

A lo largo de siglos, los seres humanos siguieron su estela y se refugiaron en tres zonas: la península Itálica, los Balcanes y la franja franco-cantábrica, incluida la zona vasconavarra. Con la llegada de una época más cálida, hace unos 10.000 años, se expandieron nuevamente y repoblaron el Viejo Continente. Pero algunos se quedaron en sus puntos de repliegue, como el valle navarro de Baztan.

Un estudio de la UPV/EHU dado a conocer ayer contribuye a reforzar esta tesis, ya que ha determinado que habitantes de Baztan portan la huella genética de europeos que se remontan a hace 15.000 años aproximadamente.

El análisis del grupo de investigación Biomics está basado en más de 200 muestras de sangre y saliva tomadas a habitantes de la comarca baztandarra que identifican linajes paleolíticos en su ADN. Por ello, el informe señala que la presencia de estas familias podría remontarse a la repoblación del oeste europeo en la época posterior a la glaciación. Es decir, cientos de habitantes del valle navarro podrían decir que sus antepasados ya vivían hace miles de años en el mismo enclave que ahora habitan ellos mismos.

La explicación a la alta concentración de linajes antiguos entre los moradores del valle podría estar relacionada con las propias características del territorio. Así, la orografía cerrada de la zona pudo contribuir a que se conformara una población más homogénea y menos influenciada por movimientos migratorios posteriores.


martes, 24 de enero de 2012

Los hidalgos del Baztán



El río, que en este primer tramo juvenil se llama Baztán, avanza por el valle bebiéndose regatas y más regatas, creciendo con desparpajo, formando pozas caprichosas en Arizkun, hasta que los encauzamientos de Elizondo lo domestican para evitar inundaciones.

Elizondo: junto a la iglesia. Así nació el poblado principal del valle, en torno al primer templo del antiquísimo Señorío de Baztán. En el año 1025, el rey navarro Sancho el Mayor otorgó el vizcondado de Baztán a Semen de Ochoaiz, señor de Lizarra, propietario de los palacios de Jauregizar, Irurita y Amaiur. El valle era un feudo de linajes nobles y señores guerreros, y para contentar a estas familias poderosas los reyes navarros tuvieron que reconocerles la hidalguía colectiva: a partir de 1440, todas las personas nacidas en Baztán eran nobles desde la cuna y, detalle importante, «indemnes de toda pecha et servitud».

Casa Hiribarnea de Azpilkueta

Las guerras banderizas, los pulsos entre reyes y señores y las batallas con otros reinos dejaron en el valle una concentración notable de fortificaciones y casas torre medievales. Más tarde, cuando las familias baztanesas ocuparon puestos de mucho poder en la Corte de los Borbones y en las colonias americanas, las casas solariegas y los palacios brotaron como champiñones. Si sumamos algunos caseríos portentosos, iglesias, monasterios, ferrerías, molinos y puentes, el resultado es un catálogo arquitectónico impresionante desplegado a lo largo de todo el Baztán.

Una de las concentraciones más notables se encuentra en Irurita, en la plaza de la Duquesa de Goyeneche y sus alrededores, que parecen un museo de palacios dieciochescos, torres medievales y mansiones de indianos. En Arraiotz, justo al pie de la carretera, encontraremos la casa torre de Jauregizar, una mole de piedra rematada con elegancia por un cadalso (una estructura de madera en la que se dejaban aberturas para disparar al enemigo) y un curioso palomar con tejadito a cuatro aguas. En el mismo pueblo encontraremos los palacios de Zubiria y Jauregia.

De las casas de entramado de Elizondo la más conocida es Beramundea, con arco abocinado amplio y otros dos huecos irregulares en la planta baja. Cuatro ventanas en el primer piso, que corre con veinticinco tramos, escudo al centro y balconada de madera torneada y tres huecos en el segundo y aún dos huecos más arriba, bajo el caballete.

lunes, 23 de enero de 2012

Desde una cascada recoleta del Baztán hasta el amplio estuario de Txingudi, el Bidasoa recorre tierras hidalgas, bosques espléndidos, viejas industrias, y termina con una sorpresa romana.

El Bidasoa es un río modesto, apenas 70 kilómetros, pero con suficiente carácter como para constituir casi un país propio en su estrecho territorio navarro y guipuzcoano. El país del Bidasoa: una comarca fronteriza, mil veces atacada y defendida, unos límites húmedos, sombríos y difusos por los que han merodeado contrabandistas y guerrilleros, en los que se han reunido reyes y embajadores para organizar bodas estratégicas y solidificar fronteras.

Además el Bidasoa habla. Y sin timidez: «Soy un río pequeño, pero con gracia y con más fama que muchos ríos grandes. De mí han hablado Estrabón, Tolomeo y Plinio. En mí hay un poco de la severidad de Navarra, algo de la blandura de Guipúzcoa y de la cortesía de Francia. Recojo las canciones de mis arroyos. Tengo fuentes milagrosas. Paso por valles anchos y soleados, y por cañadas estrechas. Reflejo las faldas verdes de los montes, los palacios y las chozas de las orillas. En invierno mujo como un toro y me lanzo en olas furiosas llenas de espuma; en el verano tengo remansos tranquilos y verdes». Lo dice en el libro La leyenda de Jaun de Alzate, de Pío Baroja, quien se consideraba un poeta aldeano, poeta humilde de un humilde país, el país del Bidasoa. En el mismo libro, un personaje bachiller auguraba para esta tierra una república independiente, sin moscas, frailes ni carabineros.

El río, impasible ante las profecías que no cuajan, sigue excavando su camino. Nace en las laderas del monte navarro Auza, donde los bosques de hayas, robles, castaños y abedules (ahora también pinos y eucaliptos más rentables) enredan la niebla, condensan las gotas y alimentan las primeras regatas. Ese primer arroyo serpentea entre helechales, reuniendo fuerzas para hacer su aparición con un gesto bien teatral: un asalto de doce metros, la cascada de Xorroxin, que se precipita sobre una poza en la que las lamias se repasan la melena con peines de oro. En el resto del viaje será difícil encontrar un paseo tan sugerente como el que va desde Gorostapalo (barrio de Erratzu) hasta ese rincón burbujeante de Xorroxin.

Gorostapoloko auzoa - Barrio de Gorostapolo